El trabajo diario

Una vez las uvas seleccionadas en la propia finca llegan a la bodega, pasan a los depósitos donde, dependiendo del vino al que vayan a ser destinadas, estarán de 6 a 12 días. En estos depósitos se les dejará fermentar, controlando la temperatura de dicha fermentación en todo momento, con las últimas tecnologías.

Pasado ese tiempo se sacará para prensar las orujas. Una vez prensadas se pasará a otro depósito donde comienza la fermentación maloláctica, y una vez realizada esta fermentación el vino estará listo para ser embotellado. En el caso de los vinos destinados a crianza, pasarán a barricas de roble, donde permanecerán durante 1 año.

A lo largo de ese año se realizan 2 trasiegas. Finalizado ese periodo, el vino se embotella y permanece en bodega durante otros 8 meses antes de salir al mercado.

  • Despalillado
  • Inspeccionando las viñas
  • Vendimiador
  • Barricas de acero inoxidable
  • Embotellado
  • El proceso final